Con un sold out anunciado y con la presencia de mega fans de Red Hot Chili Peppers y Liam Gallagher, empezaba la jornada multitudinaria del sábado del festival FIB. La noche fue apoteósica, con un lleno absoluto tanto para las actuaciones de Liam Gallagher como para la de los Red Hot (veremos cifras, pero seguro que son de récords). Los dos conciertos más multitudinarios de la edición sin duda, que dejaron el escenario principal del FIB repleto de gente coreando, saltando y bailando sus canciones.

Red Hot Chili Peppers en su gran actuación de ayer en el FIB.
 
Con la lección aprendida de otros años, llegamos con tiempo para la que se avecinaba. Para calentar motores, nada mejor que el rock de los irlandeses The Strypes, que con su bajista Pete desatado al más puro estilo rock star, nos brindaron un buen warm-up rockabilly, entre Arctic Monkeys (de los guardan muchas similitudes y ya fueron teloneros) y el Rock & Roll más tradicional, version del mítico Psycho Killer incluida.
 
The Strypes, calentando motores.

Tras el concierto de los jóvenes irlandeses, cambiábamos de generación para disfrutar del rock noise y americana de J.Mascis y su mítica banda Dinosaur Jr.
Los americanos  deleitaron con sus ya particulares "solos" de guitarras y calidad cadente de la voz de Mascis. Versiones de The Cure y mucho ampli, hicieron que el grupo y su directo, que podría ser un gran cabeza de cartel en cualquier otro festival (de hecho, lo son en el Primavera Sound), se relegaran a un segundo plano ante el tipo de público asistente y los conciertos posteriores.
 
J.Mascis y su banda, Dinosaur Jr, en el FIB.

Llegaba la primera oleada de llenos absolutos en el festival. Con el grueso del público a su favor, Liam Gallagher venía a presentar su nuevo trabajo en solitario “As You Were”. Pero Liam se las sabe todas y arrancó con dos temazos de Oasis : Rock & Roll Star y What’s the story, Morning Glory” para captar totalmente la atención del abarrotado escenario.
 
Liam Gallagher, pandereta en mano.
 
La legión de fans era terrible, no por calidad si no por cantidad y el rebelde de los Gallagher aprovechó ese momento para presentar sus canciones de su último álbum como Wall of Glass o Chinatown. Combinadas con clásicos de Oasis como Slide Away y un final apoteósico con Be Here Now y la coreadísima Wonderwall, pusieron broche de plata (porque el oro estaba por llegar) a la jornada.
 
Liam y su banda, en el directo de ayer en el FIB.
 
Mi posición en el foso fotografiando sumado al fanatismo que tengo por el britpop, supuso una gran alegría. No todos los días se te encara Liam al objetivo y lo puedes pillar en primer plano, jeje).
 
Liam Gallagher, el p*** amo.
Pero la gente, venía a por el oro, al concierto de Red Hot Chili Peppers. Miles de camisetas con el asterisco rojo de los de California, deambulaban entre conciertos a la espera de sus mesías. No tardaron en aglutinarse en las primeras filas, en las segundas, en las 300 filas posteriores y en todo el recinto, porque ayer señores, no cabía ni un alfiler en el escenario principal del FIB.
 
Flea y Anthony, haciendo de las suyas.

Flea hizo un directo brutal (por eso es considerado uno de los mejores bajistas del mundo). Anthony bailó y cantó a la perfección. Sonaron muy muy bien y el público disfruto de lo lindo.
Muy grandes Red Hot ayer en el FIB.
 Empezaron con Intro Jam, a golpe de bajo y batería. Salvo las más melódicas, todo fueron hits como Danny California, Californication, Under The Bridge, By The Way o un apoteósico Give it away para finalizar. Un broche de oro a la jornada del sábado, de la que a nuestro modo de ver, con la actuación de Red Hot, acababa el FIB.